La existencia de atacantes informáticos, software malicioso y controles insuficientes puede afectar la seguridad de la información de varias maneras.
Consecuencias
Robo de datos Los atacantes pueden robar información confidencial, como datos de tarjetas de crédito.
Pérdidas económicas Los ataques pueden provocar pérdidas financieras por demandas de rescate o daños a los sistemas.
Daño a la reputación Los ataques pueden dañar la reputación de una empresa si los datos de los clientes están en peligro.
Tiempo de inactividad El software malicioso puede bloquear los sistemas, lo que genera pérdidas de productividad e ingresos.
Consecuencias legales Los ataques pueden tener consecuencias legales si se filtra información y se incumple la normativa de ciberseguridad.
Factores que contribuyen a las amenazas:
- El error humano, como descargar software malicioso o responder a correos electrónicos de phishing.
- La mala fe, como el uso de ingeniería social, malware o ransomware.
- Las medidas de seguridad inadecuadas.
- El rápido crecimiento de la tecnología.